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ARTÍCULO PUBLICADO EN EL PERIÓDICO "EL DÍA DEL MUNDO" (Baleares) DE
FECHA 24 DE NOVIEMBRE DE 2.002 Autor: D. ROMÁN
PIÑA HOMS, Catedrático de la Universidad de les Illes
Balears y Antiguo Alumno del Colegio, Promoción de
enero de 1.954. EL DíA DEL MUNDO-EDICIóN
BALEARES
DOMINGO 24-11-2002 EL TELESCOPIO
ROMAN PIÑA HOMS Como muchos otros antiguos
alumnos del colegio Montesión en la actualidad alrededor de 6.500- recibí días
pasados del presidente de la asociación que nos reúne Bernardo Obrador
una amable carta, hablándome del relanzamiento de la entidad por su nueva junta
directiva, que en pocos meses ha triplicado el número de socios, ofreciendo,
además del dinamismo de sus nuevos dirigentes, un excelente proyecto de futuro,
con actividades llamadas a dar cohesión al grupo y a reafirmar -dice
textualmente su boletín informativo- «unos valores comunes, un sentido de la
vida e incluso un talante personal que hemos adquirido como bagaje de haber
sido educados en este Colegio». Me parece sintomática y
muy importante Hoy todos estos recelos;
digamos que esta falta de confianza que se llegó a tener en la propia función,
parecen cosa superada. Lo está por los propios jesuitas, pero sobre todo puedo
asegurar que lo está por los mismos ex alumnos de sus centros, al menos por
aquellos que los abandonamos hará más de treinta años. Hoy ya ninguno
ridiculiza o pone en tela de juicio lo esencial de la educación recibida años
atrás. Podrán criticarse ciertos métodos, pero pocos renegamos, ni de las
firmes convicciones religiosas recibidas, ni de los niveles de exigencia
personal impuestos, a veces, todo sea dicho, con excesiva dureza. Y es que a la
vista están los frutos de la permisividad de los nuevos sistemas educativos
ensayados en nuestras posteriores generaciones, que conforman esta áurea
mediocritas que invade todos los ambientes, bien sea el familiar, el educativo,
el laboral o el del esparcimiento. La experiencia jesuítica
en el campo educativo, para toda persona enterada constituye un fenómeno
histórico relevante, y de esto tenemos que ser muy conscientes los
mallorquines, puesto que en la actualidad, el Colegio de Montesión, creado en
Palma el año 1561, es el colegio de la Compañía de Jesús más antiguo del mundo
de entre los que continúan en funcionamiento. Los colegios de jesuitas,
impulsados directamente por san Ignacio, aunque la Compañía no surgiese como
Orden religiosa docente, nacieron del convencimiento por parte del fundador, de
la trascendental importancia que podía tener la enseñanza en la transformación
de De ahí, por consiguiente, la buena noticia de hoy,
que sin duda lo es para varios miles de ex alumnos de este colegio de
multisecular andadura, pero que también lo es para el conjunto de la sociedad
insular, porque a su amparo podemos constatar no pocas cosas esperanzadoras. Yo
diría, en primer lugar, que un nuevo clima social, que se perfila en el
creciente rechazo de la amodorrante ola de mediocridad ambiental que nos rodea,
y en segundo lugar, precisamente al socaire de este nuevo clima, el inusitado
fenómeno de que muchos hombres y mujeres educados «a la antigua», estemos ya de
vuelta, abandonando nuestras poltronas, para ser capaces de lanzarnos a un hasta
hoy desconocido activismo, que esperamos conduzca a la promoción de valores
supuestamente periclitados, pero que hoy, a la vista del resultado de sus
alternativas, no parece que lo fueran tanto. Se nos pudo hacer «reprimidos»,
calificativo muy al gusto de los nuevos predicadores de los años setenta. Se
nos pudo inducir al individualismo. Pero de aquello a lo de «incontinentes» o
de «horteras» del presente, ni hablar. Para este viaje no hacían falta
alforjas. La «apasionante» sociedad mallorquina de nuestros días, seguro que de
aquí a pocos años lo agradecerá. |