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PALABRAS
DIRIGIDAS POR EL P. PETER HANS KOLVENBACH S.J., SUPERIOR GENERAL DE Con gran satisfacción he recibido la
noticia de los esfuerzos que estáis haciendo para reavivar la Asociación de
Antiguos Alumnos de Montesión. No
necesito recordar la larga y fecunda historia del Colegio, uno de los mas
antiguos de la Compañía de Jesús, fundado hace cuatrocientos cuarenta y un
años. También sabéis los lazos espirituales que unen a la Compañía de Jesús con
Palma de Mallorca, el sitio donde vivió por tantos años San Alonso Rodríguez, y
donde, con la ayuda de él, profundizó su vida espiritual otro santo: San Pedro
Claver. Sin poder olvidar el nombre del Padre Jerónimo Nadal, nacido en
Mallorca, que fue un estrecho y fiel colaborador de San Ignacio y con el cual
la Compañía de Jesús tiene una deuda impagable. La historia del Colegio de Montesión
está marcada por épocas de gran desarrollo, y años de dificultades,
persecuciones y supresión. Esta es también la historia de la Compañía de Jesús
y de tantas realidades humanas. A través de estas vicisitudes y vaivenes, el
Señor de la Historia nos invita a encontrar el hilo providencial que nos
conduce a la purificación de nuestros motivos al mismo tiempo que nos hace
sentirnos seguros en sus manos paternales. San Ignacio de Loyola usa una
expresión -discernimiento- que constituye uno de los pilares de la
espiritualidad ignaciana: buscar y encontrar a Dios en todas las cosas: en
todos los avatares personales y colectivos que forman la trama de la vida
humana. También vosotros, en este momento en el
que os esforzáis por sacar a luz las raíces originales de vuestra Asociación,
debéis afinar los oídos para escuchar lo que el Señor os dice a través de la
historia concreta de la Asociación.... El curso de algunos ríos corre bajo
tierra por largos trechos sin que nadie sospeche el caudal oculto que llevan,
hasta que, más tarde, vuelve a A los participantes del Congreso Mundial
de Antiguos Alumnos de la Compañía que se celebró el mes pasado en India, les
recordé las palabras que el Padre Arrupe dirigió hace treinta años a los
Antiguos Alumnos reunidos en Valencia: Nuestro objetivo no puede ser otro que
formar hombres y mujeres para los demás... Hombres y mujeres que no pueden
concebir un amor a Dios que no incluya el amor por los más humildes de nuestros
prójimos; hombres y mujeres profundamente convencidos de que un amor a Dios que
no nos lleve a comprometernos con la justicia por los demás es una farsa. Yo espero que esta llamada a integrarse
en la Asociación de Antiguos Alumnos de Montesión encuentre una respuesta
positiva. Y los vínculos de amistad reforzados por el recuerdo de los años
pasados en el colegio, os lleven a descubrir lo que en virtud de vuestra
profesionalidad y vuestra fe cristiana podéis hacer por implantar la justicia
evangélica y promover el reino de Dios. |